Hoy hace 12 años que me fugué del piso que compartía con dos chicas. Puede que mi manera de actuar no fuese lo más madura, pero no habría quedado para el recuerdo de haber sido así. Procedo 👇
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Estudiada 5° de medicina y convivía con un par de chicas que no nos conocíamos previamente. Una de ellas (que llamaremos Tamara) era un mal bicho y había impuesto su ley. No solo llegaba entre semana a la hora que le parecía haciendo ruido, sino que llenaba la casa de gente sin consenso previo.
La habitación que yo tenía por sorteo, tenía un sofá 🛋️ cama, que fue el motivo de la discordia. Un finde que estaba fuera, me pidieron permiso para sacarlo al salón (que también tenía su sofá). Concedí el permiso a cambio de que volviera a su sitio. (Spoiler: no sucedió)
Tras mi empeño conseguí que trasladasen el sofá del salón (que no era sofá cama, pero ok... Me valía). Hasta el siguiente fin de semana que no estuve donde volvieron a sacarlo (sin pedir permiso, solo informando).
Obviamente esto no fue todo. Fue un "suma y sigue"
Tamara tenía una perra parapléjica (que había introducido sin permiso) que acosaba a mi gato (que estaba en el acuerdo inicial cuando buscaba compañeras de piso). Las fiestas múltiples con cachimbas incluídas, la chica extra que vivía en el piso sin pagar (con su cepillo de dientes perpetuo...)
hicieron el resto. El sofá solo fue el colmo.
Después de una semana sin que el sofá volviera a su sitio, pensé que 2.5 meses ahí habían sido más que suficiente para no querer estar un día más. Así que me piré. Pero sin avisar que me piraba. En realidad disfrutaba de imaginar la cara de Tamara
al ver la habitación vacía sin haberse percatado de la huída. Fuimos sacando cosas poco a poco aprovechando el puente de diciembre. La otra chica pasó ahí el puente, así que tampoco fue especialmente fácil. Hasta que establecimos el 10 de diciembre con el día definitivo.
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Obviamente esto no fue todo. Fue un "suma y sigue"
Después de una semana sin que el sofá volviera a su sitio, pensé que 2.5 meses ahí habían sido más que suficiente para no querer estar un día más. Así que me piré. Pero sin avisar que me piraba. En realidad disfrutaba de imaginar la cara de Tamara